miércoles, 17 de febrero de 2010

Miércoles de Ceniza


Miércoles, 28 de Pluvioso, jour du Cyclamen (una flor preciosa, por cierto).

Los mortales solo somos sombras y cenizas, Máximo. La frase que dirige el jefe de gladiadores al esclavo hispánico que se luego se convertiría en Gladiator cobra hoy toda su vigencia cuando se nos recuerda la levedad del ser y su vuelta a la tierra tras ese breve suspiro que conocemos como existencia.

Y, sin embargo, muchos intuimos que más allá del Sic transit gloria mundi hay otra vida además de este valle de lágrimas. No hace falta ser católico practicante para ello, simplemente creer en “algo” que, hoy en día, ya es mucho. El laicismo imperante encamina al hombre a una triste vida sin esperanzas, suplidas por cosas materiales que nunca podrán sustituir la presencia del espíritu y a olvidar que en todo hombre existe una certeza de inmortalidad que es innata e intuitiva. No hacen falta pruebas ni argumentos para lo que el corazón sabe a ciencia cierta.

Estas reflexiones asaltan al escribano virtual que se dirige a vosotros en esta tarde nublada, justo después de haber acompañado a su hijo a recibir la ceniza en este miércoles comienzo de la Cuaresma. Hacía tiempo que no iba y, la verdad, ha resultado reconfortante, a la vez que transmite una sensación de serenidad que surge precisamente del convencimiento de que existe un mundo mejor. No obstante, debemos de esforzarnos en que éste sea lo más llevadero posible para nosotros y para los demás.

Pasad buena tarde, blogueros.


1 comentario:

Francis Nicolás dijo...

Es muy "deportivo" recordar que somos ceniza, te hace suspirar por que no se apague la brasa....

Buen post, su Altísima.