Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de abril de 2013

Paciencia


Nos pides paciencia, Mariano. Paciencia, la ciencia de la paz en su versión aceptable pero también el desespero más absoluto si se prolonga en demasía, que ninguno somos el santo Job. Hace ya mucho tiempo que llevamos ejerciendo esta santa virtud pero, al igual que en las Matemáticas, en la vida también existen límites. Y los españoles están llegando al final de la paciencia y también, desgraciadamente, al final de todo porque la paciencia nos está matando.

Seis millones de parados, de ellos un millón doscientos mil desde que llegaste…y nos pides paciencia.

Los separatistas cada vez más disparados en sus pretensiones de secesión pero tú te reúnes con ellos en secreto…y nos pides paciencia.

Los etarras o sus adláteres, que me da lo mismo, en las Instituciones…y nos pides paciencia.

Nos pediste sacrificios que aceptamos hasta lo indecible pero no se eliminan televisiones autonómicas, ni el Senado, ni las Autonomías, ni las Diputaciones, ni los miles de asesores o asimilados que existen, ni se fusionan Ayuntamientos…y nos pides paciencia.

Luego querrás que te votemos…y como no lo haremos, nos dirán que somos unos radicales o que no ejercemos el voto útil.

Quosque tamdem, Mariano, abutere patientia nostra?

jueves, 5 de mayo de 2011

Los que no encajan


Jueves, 15 de Floreal del año CCXIX.
La legalización de la coalición que llaman Bildu, además de mover a la indignación por incluir en sus listas a elementos batasunos, vuelve a plantear nuevamente el problema del separatismo y su encaje en el mapa político español.
El artículo 2 de la Constitución establece que ésta se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles (Luego viene la historia de las Taifas y su reconocimiento, pero eso ahora aquí no interesa). Según lo expuesto, el legislador podría establecer aquí la posible ilegalidad de partidos nacionalistas o separatistas basándose precisamente en que su objetivo primordial es inconstitucional a todas luces. O, mejor dicho, para los que tengan luces.

En Francia y otros países los partidos separatistas o nacionalistas están prohibidos. Es inadmisible para la legislación gala que una asociación política tenga como uno de sus fines el separarse de la nación, por ir en contra del principio de unidad.

A aquellos que, impregnados de buenismo o corrección política, sostienen que hay que dar voz a todo el mundo se les puede argumentar que la libertad de expresión ampara a todos y cada uno puede opinar lo que quiera. Ahora bien, esos discrepantes enemigos de España pueden tener voz pero que además tengan poder no es de recibo, sobre todo si es excesivo. Una de las principales causas de la desintegración “de facto” que sufre España es el exagerado protagonismo de partidos nacionalistas y afines cuyo único objetivo es barrer para su casa a la par que echan pestes de la Nación que les sostiene.
También los correctos estiman que debe hacerse distinción entre el nacionalismo terrorista y el nacionalismo “democrático”. Es cierto, unos matan y otros no, pero todos tienen los mismos objetivos. Ya se sabe, la vieja historia del árbol y las nueces. Y todos sus fines pasan por la independencia y la destrucción de la España.
Igualmente se podría argumentar que la ilegalización de partidos separatistas aumentaría el sentimiento antiespañol y los conflictos en esos territorios. Puede que así ocurriera, sobre todo al principio, pero la mayoría de las veces aquellas ideas y teorías que han sido rechazadas mayoritariamente, soslayadas o prohibidas dejan de tener vigencia y adeptos con el tiempo y quedan reducidas a una mínima expresión. Véase, a modo de ejemplo, la escasa aceptación que los nacionalistas vascos tienen en el País Vasco Francés.
Y es que, parafraseando a César Vidal, en Francia también hay vascos y catalanes pero allí sí supieron tratar el tema.

martes, 3 de mayo de 2011

El desprecio de Mayo

Martes, 12 de Floreal del año CCXIX.

Este dos de Mayo, el zetapédico gobierno ha hecho nuevamente un desprecio a los madrileños, cosa desgraciadamente bastante frecuente. Ni un solo miembro del gabinete (en funciones) del doctor ZP se ha dignado asistir a los actos de la fiesta de la Comunidad de Madrid, lo que no ha ocurrido nunca ni en esta ni en ninguna otra comunidad autónoma, que se sepa.

Está claro que se han tomado el día festivo, quizás para descansar de la agotadora jornada del día anterior —Fiesta del Trabajo, o del Paro, según se mire—en la que “millones de trabajadores” se echaron a las calles para mostrar si inquebrantable adhesión al gran Ejecutivo progresista y su acertada gestión en materia económica y laboral (fin de la ironía).

Eso sí, para compensar han mandado al ínclito Tomás —y no digo más— supuesto rival de Esperanza Aguirre el próximo día 22. Y dice “supuesto”, porque se le augura menos porvenir que a un submarino debajo de un grifo.

El Dos de Mayo es una fecha muy importante, no sólo para los madrileños sino para todos los españoles, de ahí que el no acudir a los actos quede bastante mal. Conviene recordar que ese día de 1808 y los siguientes murieron muchos patriotas por la Libertad y la Independencia de España, esa nación cuyo concepto es discutido y discutible para algunos.

De todas formas, nada sorprende ya con estos desgarramantas que sólo parecen querer gobernar para una parte de la sociedad, es decir, los suyos o los que les apoyan a cambios de prebendas y competencias, mientras que los “otros”, como es el caso de los madrileños, son sistemáticamente castigados por no ser socialistas ni seguir los postulados vetustos de la izquierda.

Pues que no vengan, que no ofenden quien quiere sino quien puede. Y el año que viene que no se les invite, que además deslucen los actos.

domingo, 1 de mayo de 2011

Imparcialidad y entes públicos

Domingo, 11 de Floreal del año CCXIX.

Nunca me gustó como lo hace la tal Ana Pastor, pues se le ve el plumero bastante escorado a la izquierda. Dicen que su marido es el director de la Secxta, y aunque esto en sí no sea una prueba dice bastante, por aquello de que los dos que duermen en el mismo colchón son de opiniones similares, generalmente.

Por otra parte, ya se sabe que un periodista no puede ser imparcial. Es algo inevitable porque todos somos humanos, pero si se está en un medio público por lo menos hay que disimularlo y no hacer entrevistas de distinto rasero en función de la ideología del entrevistado. A nadie se le pasa por la cabeza que la susodicha vaya a tratar igual a Aguirre que a Rubalcaba, y sin embargo debiera ser así, aunque en la realidad es muy difícil.

Al final siempre se vuelve a lo mismo. Los medios públicos son inviables porque no pueden ser objetivos, ya que dependen del gobierno de turno, y además son carísimos; por eso lo mejor es que se privaticen. Cuando leemos (los que los lean) el diario prosaico o el tebeo Pumby —que diría Federico— podemos soliviantarnos y abrirnos las carnes dada la línea editorial de los mismos pero no podemos quejarnos, pues no los pagamos con nuestros impuestos.

Sin embargo, RTVE la costeamos todos, al igual que ocurre con las restantes televisiones públicas autonómicas. Y nos cuestan mucho: unos dos mil millones de euros. El ahorro por la congelación de las pensiones supone sólo 1500 millones, lo que quiere decir que si no existieran estos entes mastodónticos y gastosos, los abuelos no habrían tenido que ver como su magra pensión queda estática, mientras que el imparable coste de la vida y la crisis los machacan a tutiplén.

Fuera televisiones públicas, todas. Además, son aburridísimas (Bueno como las demás, pero éstas no nos cuestan).

domingo, 26 de septiembre de 2010

Razones para no ir a la huelga

Porque está convocada por unos sindicatos que sólo representan a una ínfima minoría de los trabajadores y que además se han caracterizado hasta ahora por apoyar las políticas económicas del gobierno de España que no han servido para frenar la crisis, sea cual sea su origen, que de esto también habría mucho que hablar (sí que empezó por especulaciones, hipotecas basura y otros asuntos pero todos son culpables en endeudarse y de que la crisis llegase: la gente que alegremente se metía en créditos y en gastar sin ton ni son, y los políticos que hicieron lo mismo). La convocatoria no deja de ser un paripé para que no se diga que los sindicatos no hacen algo de oposición.

Porque España no puede permitirse precisamente en esta época de escasez dicha “demostración” de no se sabe qué. Algunos expertos cifran entre 10.000 y 15.000 millones de euros las pérdidas por esta jornada de huelga. Desde luego así no se arreglará lo de los 4 millones de parados ni los recortes ni las congelaciones ni las subidas de impuestos.

Porque la huelga general no deja de ser un acto político de tintes revolucionarios que no tiene razón de ser en una sociedad moderna. De hecho, en algunos países democráticos está absolutamente prohibida, siendo sólo legales las huelgas por reivindicaciones salariales o sociales de un sector concreto. Quien quiera protestar puede manifestarse en la calle libremente.

Porque hay una manera más racional de gestionar el dinero: Lucha real contra el fraude fiscal, eliminación de privilegios a los políticos (pensiones vitalicias por 2 legislaturas, asesores, coches oficiales, despachos, secretarias), drástica reducción de subvenciones, menos gastos superfluos y menos administraciones que son insostenibles o de poca utilidad, además de ser en algunos casos un instrumento para debilitar al Estado. Menos (o ninguna) autonomías, menos (o ninguno) Senado, menos Diputaciones provinciales, forales, etc. (o ninguna). Y también menos Ayuntamientos, que muchos municipios pequeños podrían juntarse en unos solo.

Seguro que a todos se nos ocurren más razones...

jueves, 8 de abril de 2010

Lo sensato

Hola, Mariano. Hace mucho que no te criticaba; más o menos desde que dejé de votarte. Sin embargo, me creo en la necesidad de hacerlo nuevamente, aun a riesgo de que me llamen catastrofista o se diga que los que así procedemos diseminamos el voto en vez de dirigirlo hacia la única opción útil que puede pararle los pies al Zapatiesto.

Soy muy escéptico con respecto tu posible victoria que parece, eso sí, cada vez más posible, pues poco cambiaría la cosa. Sí se solucionaría posiblemente, aun con muchos tiempo y sacrificio, la catástrofe económica a la que nos llevado el Incapaz de la Moncloa, pero los defectos del sistema que se arrastran desde los tiempos de la no tan maravillosa transición permanecerían.

Dices el otro día que no hay que hacer caso a aquellas formaciones políticas que propugnan retirar competencias a las comunidades autónomas (en clara referencia a UPyD), porque no es "posible" ni "sensato". Discrepo: posible sí que es y solo es cuestión de echarle arrojo a la cosa ¿Qué hay que reformar estatutos o incluso la Constitución? Pues se reforman. Ya se sabe que clamarían todos los separatistas del mundo mundial, pero con pasar de ellos es suficiente.

Noticia en LD

En cuanto a la sensatez de la medida, lo insensato, Mariano, es que los separatistas campen a sus anchas debilitando al Estado día tras día. Lo insensato es que casi nadie dé el paso al frente para encauzar o incluso suprimir el nefasto estado de las autonomías que se ha convertido en un monstruo que divide a los españoles, además de ser inviable económicamente. Lo insensato es que no se pregunte en referéndum a los españoles si desean o no este sistema taifeño con multitud de cargos y servicios duplicados que viene muy bien a la casta política pero no a los bolsillos de los contribuyentes.

Sí, ya sé que a lo mejor dices estas cosas por si en un futuro necesitas los votos de los separatistas, pero ten en cuenta que, a cambio, perderás bastantes más de muchos ciudadanos que no los quieren ver ni en pintura. La aritmética parlamentaria puede hacer maravillas y los votos de otras formaciones también te pueden valer. No sé si votaré a UPyD o no, pero desde luego menos caro venderían su apoyo que aquellos que sólo buscan ser distintos e incluso distantes.

¿Qué es lo sensato, Mariano?

viernes, 19 de febrero de 2010

El dedo, la palabra y las gónadas

Cuenta la historia que, allá por la Guerra de los Cien Años, los soldados franceses tenían la piadosa costumbre de cortar el dedo corazón de la mano a los arqueros ingleses a los que capturaban, dejándoles así inútiles para volver a utilizar su arma. Fue entonces cuando los ingleses adoptaron el gesto de levantar dicho dedo en actitud desafiante a sus enemigos para mostrarles que todavía podían apiolarles.

Otras fuentes atribuyen incluso a la época romana el origen de tal levantamiento dedil. Sea cual sea el comienzo, tal gesto despectivo ha sido adoptado por la humanidad de modo frecuente y puede interpretarse de diversos modos siendo “Que te den” el más frecuente. Evidentemente no es una actitud muy adecuada pero ya dicen los eruditos que todo hay que analizarlo en su contexto.

Muy recomendable debe ser tener un comportamiento paciente en casi todas las situaciones, pero ante los que atacan inmisericorde y pertinazmente llega un momento en que se hace verdad aquella frase que el protagonista de una película daba después de propinar un puñetazo a un estúpido: “La paciencia me estaba matando”.


Gran mayoría de medios critican ayer el gesto de la peineta que Aznar dedicó a un grupo de personajes —por calificarlos de algún modo— que intentaban reventar su acto en Oviedo a la par que le dedicaban insultos gravísimos y calumniosos. Sin embargo, el democrático comportamiento de los radicales ha quedado ensombrecido ante el aluvión de críticas que se le dedican al ex-presidente. Conviene recordar al efecto que hace unos años precisamente, el rey Borbón hizo lo mismo a un grupo de batasunos que le abucheaban y a todos pareció bien.


Pero Aznar sigue levantando ampollas en los amigos de lo moderno, quizás por que le odian, o más bien porque le temen. El caso es que sigue al frente del bestiario progre seguido muy de cerca por Aguirre y después por todos aquellos que adoptan una actitud crítica exenta de tibiezas a la hora de señalar los disparates, desatinos y atrocidades cometidos en nombre de un supuesto progreso. Entre estos se cuentan también aquellos que no vacilan en fustigar con la palabra como es el caso de Federico, vapuleado asaz y continuamente por los artesanos de lo políticamente correcto, mientras aquellos que le seguimos y apoyamos somos tachados de apologistas de la violencia verbal o simplemente de radícales o de fachas, según de donde vengan las dedicatorias.


Tiene su encanto, no obstante, el ser un proscrito o que le ataquen a uno. Mantiene el espíritu renovado —por aquello de la juventud rebelde— y además se tiene la agradable sensación de luchar contra lo establecido, pues es una de las pocas maneras de cambiar el mundo y también de arreglarlo, como es el caso en el que nos hallamos.


Aznar con un par, sí señor.

viernes, 9 de octubre de 2009

Sufragios e izquierda histórica

Se rescata hoy desde estas páginas un curioso episodio de Memoria Histórica que viene a recordarnos la peculiar idiosincrasia que anidaba en algunos ancestros del izquierdismo y que no se suele comentar mucho por aquello del qué dirán. Muchos ignoran, y otros quieren ignorar, que allá por los años 30 se aprobó el derecho al voto para la mujer…pero en contra de una mayoría de los parlamentarios de izquierdas, que temían a las féminas por suponerlas más conservadoras y que podrían, por tanto, dar al traste con sus planes para con el futuro de España.

Eminentes izquierdistas como el médico Novoa Santos justificaron su postura diciendo que “en la mujer dominan las emociones” y otras sobre una supuesta histeria de género que se pueden leer en el enlace adjunto. Ante tan igualitarias afirmaciones, cabe suponer que a muchas feministas radicales —de ésas que se rasgan las vestiduras con el presunto machismo actual— se les caerían los palos del sombrajo..

El mismo Indalecio Prieto (uno de los socialistas que votaron en contra) abandonó el Parlamento enfurecido diciendo que se le había dado “una puñalada trapera a la República”. Por el contrario, una de las principales defensoras del sufragio femenino, la radical Clara Campoamor fue puesta de vuelta y media por las izquierdas e incluso se le achacó parte de la responsabilidad por la derrota electoral de 1933. Una enemiga del pueblo, sin duda alguna.

Enlace (Minuto Digital)

Señor, Señor, qué cosas se ven en la vida.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Medidas de ahorro que nunca se les ocurrirán a los políticos

Andamos todos a vueltas con la crisis criticando la ineptitud del gobierno zapatético y su nula capacidad para manejar la situación tomando medidas que por lo menos la aminoren. Sin embargo, hay hechos que parece pasar inadvertidos a los ojos de casi todos; empeñados como estamos con el gobierno central solemos olvidar el tremendo gasto que originan otras administraciones, en particular las taifeñas y los ayuntamientos.

Los virreinatos de Taifas que pululan por España conllevan un gasto salvaje en cuanto a funcionarios, parlamentos varios, consejeros, subconsejeros e infraconsejeros, directores generales de promoción de bailes regionales, etc., siendo asimismo los sueldos de los funcionarios o altos cargos de este democrático y plural caos territorial generalmente más altos que en la Administración Central. Y sin embargo, nadie dice nada para no ser incorrecto y criticar los derroches de la “España plural”, ese ente fantasmagórico y carísimo.

No se trata ya de suprimir las nefastas autonomías —cosa desde luego deseable, pero poco probable por constituir una enorme agencia de colocación de políticos de amplio espectro— sino de que alguien en las altas instancias del Estado llamara al orden a los gobiernos regionales con el fin de que ellos también se aprieten el cinturón. Pero no, muchos siguen gastando como si nada pasara y reclamando más dinero al Estado, que sólo parece ya ejercer como teta nutricia de derrochadores periféricos.

Hay que ser claros de una vez: este modelo no sirve para nada bueno. A los riesgos de desunión de España se unen los problemas en el ámbito económico. A este respecto, de la mayoría de las encuestas se desprende que los españoles piensan que ahora pagan más impuestos que cuando éramos un país centralizado.

De los Ayuntamientos, también habría mucho que hablar y parece igualmente perentoria la necesidad de que se controle eficazmente sus gastos desde instancias externas. Es frecuente que alcaldes y concejales de muchos consistorios se suban arbitrariamente el sueldo así porque sí, y sin dar cuentas a nadie, o se embarquen en obras cada dos por tres que son absolutamente innecesarias. Como puede verse, sitios por donde ahorrar hay a montones.

Otro tanto podría decirse del Senado, esa cámara de supuesta representación territorial (como si los diputados en el Congreso no se eligieran por territorios), que no sirve para casi nada pero que sus buenos dineros se lleva. Muchos beneficios económicos se obtendrían de su supresión y más bien poco se perdería.

Como puede comprobarse, todos estos ejemplos se le pueden ocurrir a cualquiera...a cualquiera que no esté en la política, claro. Que ellos son aparte y el pueblo va por otro lado.

Fuerza y Honor.

lunes, 22 de junio de 2009

Matrix Hispaniae

Para los que vivimos intensamente esta época, es frecuente relacionar esta España de ZP con el mundo virtual de Matrix, la famosa trilogía de películas de ficción de los hermanos Wachowski. En ella se muestra una sociedad falsa y encaminada a hacer creer al hombre que vive una existencia normal, cuando su cruda realidad es que no deja de ser un esclavo de las máquinas.

Sin embargo, este país de las maravillas presenta aún matices más desoladores que la epopeya que Neo protagoniza. Allí por lo menos el mundo virtual era como el nuestro para ocultar que el mundo real había sido destruido y su aspecto actual era horrendo; aquí se nos pinta una especie de Arcadia feliz donde todo parece ir miel sobre hojuelas. Los problemas aparentemente parecen no existir y, si aparecen, son siempre invenciones de disidentes. Los buenos españoles sólo tienen que preocuparse de su cervecita y de su partido de fútbol, que todo va sobre ruedas. Y por la noche, a ver cualquier programa del corazón en la tele, que culturiza mucho ¡Ah, y no se preocupen ustedes, que España no se rompe! Eso son inventos de fascistas...


Afortunadamente, algunos ciudadanos, al igual que los habitantes de Sión de la película, decidieron tomarse la pastilla roja que hace ver la realidad tal cual es. Este pequeño núcleo de gentes libres lucha contra los poderosos agentes del pensamiento único que, al igual que el agente Smith y su corte de clones intentar silenciar las voces discordantes que se atreven a pensar por sí mismas y no según los dictados mediáticos de El Arquitecto.


El camino hacia Matrix


Españoles, tomaos la pastilla roja. Ya sé que el color no cuadra aparentemente con la situación, pero en este caso es la buena.

Fuerza y Honor.


miércoles, 22 de abril de 2009

El debate de las ideas

Se discute mucho en estos tiempos sobre las personas y las ideas, pero más interesante, a mi parecer, es el segundo aspecto; en el asunto de las personas, al fin y al cabo no puede uno guiarse ahí más que por sus filias o fobias.

A cuenta del debate ideológico afloran multitud de adscripciones que para los que no estamos en la política nos suenan a veces extrañas: liberales, progresistas, conservadores, democristianos, reformistas, mediopensionistas, etc. La gente de a pie asiste confusa a este desfile de conceptos en los cuales es difícil encajarse, debido a la sutileza en las diferencias de los mismos.


Véase el ejemplo de un servidor. Si bien puedo ser un liberal, no estoy acuerdo en términos absolutos con esa máxima acuñada por algunos de “cuanto menos Estado, mejor”. En mi opinión, es necesario un Estado eficaz —bien es cierto que esto pocas veces ocurre en la práctica— y creo, por ejemplo, en una Educación y en una Sanidad públicas de calidad y con medios suficientes, no reducidas a una mínima expresión cuasi rayana en la beneficencia para los más menesterosos, como puede ocurrir en algunos sistemas ultracapitalistas. Sin embargo y, por otra parte, hay que huir de un excesivo intervencionismo estatal, porque entonces ya estaríamos como mínimo en la socialdemocracia, o incluso en el progresismo zapateril. He oído por ahí que también existe un liberal-progresismo, locuaz me proporciona un cierto alivio, pues lo mismo soy uno de esos y yo sin enterarme. Viene esto a cuento porque si bien el debate sobre las personas puede resultar al final baldío y sujeto únicamente a las preferencias personales, la controversia ideológica puede inducir asimismo a confusión.


La clave del problema, no obstante, se halla en qué somos sino cómo respondemos ¿Hemos de adaptarnos al cambio de régimen o, por el contrario debemos seguir defendiendo las ideas de España y Libertad que los que escribimos en estos foros mantenemos desde hace tiempo? Hace unos meses, Alejo Vidal Quadras planteó en términos más o menos similares esta pregunta refiriéndose al PP. En su caso, parece ser que ya ha sido contestada. En el nuestro, creo que también.


España vive momentos difíciles que la han situado al borde de la desmembración, por lo menos “de facto”, y la Carta Magna se ha convertido en un papel mojado que sería mejor reformar en sus aspectos mejorables que hacer interpretaciones retorcidas para no cumplirla en su esencia. Las teorías políticas y la situación económica son importantes, pero mucho más el concepto e integridad de España, pues ello trae todo lo demás por añadidura.


Fuerza y Honor.

miércoles, 8 de abril de 2009

Cismas













EL CISMA DE LOS PAPAS

Por estos días del año 1378 se originó el Cisma de Occidente tras la muerte de Gregorio XI, último Papa de Aviñón, que ya había trasladado la sede a Roma En el cónclave se eligió a Urbano VI, de origen italiano y cuyo carácter despótico hizo que varios cardenales disidentes (franceses en su mayoría) eligieran por su lado a Clemente VII. Así, los católicos se encontraron ante dos personas que reclamaban ser el representante de Dios y de su Iglesia. Los franceses optaron por Clemente VII que mantuvo la se de Aviñón y los italianos, ingleses y alemanes, entre otros, por Urbano VI que volvió a Roma. Los reyes españoles de Castilla, Aragón y Navarra refirieron no significarse mucho en el tema, pues se ve que ya por aquellas épocas se llevaba el centrismo, aunque posteriormente apoyaron al Papa Luna..

Así se fueron sucediendo Papas en ambas sedes en un follón espantoso y concilios varios. Entre ellos destacó el famoso Papa Luna (Benedicto XIII) de origen español y perteneciente a la sede de Aviñón. Hasta la muerte de éste en su castillo de Peñiscola tras ser depuesto y considerado como antiPapa y la abdicación de Clemente VIII, último pontífice de la rama francesa no se arregló el cisco, quedando definitivamente Martín V como único Papa y la residencia pontificia en Roma.






¿EL CISMA DE LOS PEPES?

Por estos días del año 2008 y tras la derrota del 9-M se originó en la derecha española un amago de cisma que pudo ser de cuidado y cuyo desenlace no anda claro todavía. Corrientes ideológicas varias (liberales, centristas, conservadores y otras hierbas) se enfrentaron en una lucha de guante blanco que culminó en el cónclave de Junio de la búlgara Valencia con una victoria de las tesis marianistas, si bien todavía no se ha cerrado el asunto hasta ver el porvenir en próximos comicios.

Siguen las espadas en alto. Los cardenales marianistas (más centristas ellos) defienden lógicamente a su pontífice, y los liberales a una candidata a papisa que sigue manteniendo la Esperanza para muchos de los afligidos militantes y votantes peperos. Algunos de estos últimos abandonaron ya los postulados y la fidelidad a Génova, pero todos desean lo mejor para España y, sobre todo, que no salga un antiPapa. Así, los infieles dejarían de frotarse las manos en sus despachos y covachuelas.

domingo, 22 de febrero de 2009

Contrastes (pequeño ejercicio de memoria histórica)

Un ejercicio muy interesante de investigación es comprobar las palabras que dijeron los políticos hace un tiempo y contrastarlas con lo que dicen o hacen en la actualidad. Véase a modo de verbigracia algunas frases de una entrevista que Esther Esteban le hizo al Solemnísimo y que se publicó precisamente el 11 de marzo del 2004, cuando todavía no se sabía lo del atentado.

Sin comentarios. Juzguen ustedes mismos.

“Si gano, voy a tener un talante inédito en la democracia al frente de la dirección del país. Y la gente va a recuperar muchísima confianza, credibilidad y cercanía a la vida política.”

“El pacto (antiterrorista) es PSOE-PP y no hay que abrirlo, y eso tiene un sentido, porque afecta a los dos partidos que pueden gobernar España. Pero, si gobierno, abriré un diálogo mucho más intenso con todas las fuerzas políticas democráticas en torno a la política antiterrorista”.

“Intentaré hacer cómoda la convivencia a todos los ciudadanos de este país, vivan en la comunidad que vivan. Y gestionaré la cohesión de España con diálogo, pero con firmeza. Mis convicciones constitucionales son inamovibles en lo que representa la defensa de un proyecto común que es España.”

“Carod cometió un grave error, pagó por ello, salió de la Generalitat y punto final.”

“No tengo ningún interés ni en levantar alfombras ni en mirar para atrás. No llego al gobierno con el más mínimo ánimo de rencor, sino para que la gente vea un gobierno digno, cercano, tolerante, comprometido con los problemas y que nos represente con toda la dignidad. Voy a ser el presidente de todos, de los que me voten y de los que no.”

“No quiero ganar para pasar facturas, sino para presentar un proyecto mejor para España. Mi proyecto no va contra nadie, sino a favor de una nueva etapa.”

“Me siento socialdemócrata.”

“Los estatutos se pueden reformar, con dos condiciones: el respeto absoluto y total a la Constitución y que tengan un gran consenso.”


lunes, 24 de noviembre de 2008

Carta a la señora Francis

Estimada Señora Francis. Soy un chinito desesperado que busca un buen partido. No creo merecer tan mala suerte, pues soy un buen muchacho simpático, cariñoso y responsable, pero el caso es que termino de encontrar a nadie que me convenza.

En mis años mozos coqueteé con el socialismo, pero pronto me defraudó; no respondía a lo que yo esperaba de él. Últimamente está muy interesado además en otro pretendiente al que llaman nacionalista, un muchacho que habla bastante raro y que le gusta la independencia. Yo creo que no van a llegar a buen fin, pero él sabrá.

Así que me puse a buscar otro. Pronto encontré a un partido muy popular llamado Pepe que parecía serio y a él me arrimé. Pero este también tiene su retranca y últimamente su familia hace cosas raras que no me gustan y que han crear un escollo en nuestra relación. Fíjese que en Cataluña y en otras regiones también coquetean con el muchacho nacionalista porque quieren caerle simpático. La verdad es que no sé que les da este nacionalista; a mí no me parece de fiar, pero se ve que sus encantos son inconmensurables.

Pero además, querida amiga, la familia de Pepe empieza también a comportarse extrañamente en otros sitios. Algunos de sus miembros regionales también están cogiendo una cierta simpatía a eso de ir un poco por libre (creo que lo llaman “realidad nacional”) y últimamente se oponen poco al socialismo porque dicen que están p´ayudar. . Yo valoro la fidelidad a los principios, señora Francis, por eso exijo que el partido que escoja no cambie de opinión según le interese y me la pegue con quien no espero.

Pero aún hay más. En mi tierra, Madrid, uno de más conocidos familiares de Pepe mantiene una atracción fatal hacia la familia mediática de mi primer partido y siempre recelo que algún día se forme algún triángulo extraño que pueda afectarme, ya que entonces no sabría a quien hacer caso, si al familiar de Pepe o a mi antiguo pretendiente.

En fin, un lío. Como habrá comprendido a estas alturas no soy una damisela con mal de amores ni un gay, sino un votante en busca de a quien otorgar su confianza. Un sabio consejero radiofónico y digital me aconsejó en las pasadas elecciones municipales le diera de comer a unos peces ciprínidos que habitan en el estanque del Retiro, y en eso andaba, aunque también me han dicho que han llegado a esta localidad otros muchachos que parecen buenos partidos y que no son como los anteriores pretendientes, incluso andan reñidos con ellos. Una viste de Rosa y otros se llaman a sí mismos ciudadanos. Habrá que estudiarles a ver si merecen la pena.

Bueno, ya me despido. Espero sus acertadas recomendaciones y que me ayude a salir de esta disyuntiva política que me corroe las ideas y me crea gran desazón.

Suyo afectísimo.

Oriental confuso.



miércoles, 5 de noviembre de 2008

¿Somos bichos raros o tenemos razón?

La primera vez que hablé con el Caminante, también coautor de este blog, en otros tiempos se hallaba en el lecho del dolor, confinado en una cama de hospital. Había conseguido el número de la habitación y me apresté a llamarle para interesarme por su salud y, de paso, para conocerle aunque fuera a través de los hilos telefónicos.

Fue emocionante poder conversar con una persona que hasta ahora sólo era para mí —al igual que yo seré para muchos de vosotros— unas letras en una pantalla. Siempre que leemos a alguien en un foro o en un blog, asaltan las mismas preguntas: ¿Cómo será esta persona? ¿Alto o bajo? ¿Se parecerá a Zapatero o al feo de los hermanos Calatrava? Miles de interrogantes que ese día, al menos, tuvieron una respuesta parcial: había oído su voz. Posteriormente tuve el honor de conocerle en persona y hoy día me honro con su amistad.

Ese día charlamos largamente sobre lo divino y lo humano (para gran alegría del contador de la Telefónica) y, cómo no, de política. En este sentido, yo manifestaba mi desencanto y desánimo sobre la situación actual mientras que él me animaba a que siga en la brecha. Muchas veces uno piensa si realmente estará equivocado y es una voz que clama en el desierto, al igual que otros muchos blogueros, foristas y escritores virtuales que conforman ese microcosmos virtual contrario al pensamiento único nacionalprogresista.

A nuestro alrededor, la gente aparentemente parece tranquila y sin problemas. Sólo parece interesar el fútbol, irse de vacaciones y los bodrios televisivos que parecieran diseñados para adormecer las mentes, como si de "Matrix” se tratara. Todo es superficial y no interesa lo profundo. ¿Vivimos en el país de las maravillas realmente, o es lo que nos quieren hacer creer? ¿Seremos raritos o vemos cosas que la mayoría no ve o no quiere ver?

Los progres dicen no ver ninguno de los males que percibimos. España no se rompe y eso son cosas de exagerados. El Zapatero Prodigioso vuelve a triunfar en las elecciones y la crisis es pasajera. El problema no es que digan esto los sociatas —qué van a decir— sino que la mayoría de la calle parece corroborarlo. No hay quejas, salvo escasas excepciones y todo el mundo parece anestesiado y contento como si se le hubiera inoculado aquel soma del que hablara Aldous Huxley en Un Mundo Feliz.

Ante tamaño panorama, la confusión comienza a anidar en los ánimos y cabe preguntarse si no será uno mismo el equivocado. Quizás España vaya bien realmente y los que no pensamos como esa aparente mayoría somos unos fascistas, unos descerebrados y unos carcas; a lo mejor, incluso, la nación española no ha existido nunca.

He ahí la duda. ¿Somos bichos raros o tenemos razón? Un servidor sigue inclinándose por lo segundo.

Fuerza y Honor.